Estiman que hay unos 73 millones de analfabetos en
América latina. La mayoría vive en Brasil, México y algunos
países centroamericanos.
TIAGO DE CHILE (DPA).- La existencia de unos 73 millones de
analfabetos funcionales es uno de los mayores retos futuros de
América latina, aseguró el director de la Oficina Regional de
Educación de la Unesco, Jorge Sequeira. "De ellos, entre 36 y 40
millones son iletrados y el resto son personas con muy baja
educación, o sea analfabetos funcionales", explicó el
funcionario. La mayoría vive en Brasil, México y países de
América Central y son en su mayoría personas que nacieron en las
décadas de 1960 y 1970, antes de la expansión educacional en el
continente. No obstante, Sequeira valoró que es la región del
mundo donde hubo más avances en educación para todos desde 1990.
"El punto es que la desigualdad y la pobreza, que afecta a 177
millones de personas, no se pueden resolver mientras persista el
analfabetismo", sostuvo el funcionario de la ONU. "Merecen
atención especial, sobre todo los jóvenes", insistió. La pregunta
clave es cómo la educación ayudará a reducir la desigualdad en
una región donde conviven avances intelectuales de primer orden
con situaciones como la descrita anteriormente. "La desigualdad
es también la falta de acceso a servicios sociales de calidad en
las zonas marginadas como son los anillos de miseria alrededor de
las grandes ciudades, zonas indígenas y las villas miserias",
apuntó Sequeira. La universalización de la educación primaria
contrasta con las carencias que subsisten en el segmento
secundario, donde en muchos países la mitad de los jóvenes no
logran completar el ciclo de secundaria. El experto enfatizó en
la necesidad de mejorar la carrera docente e incrementar el gasto
en educación, como ejes de cualquier esfuerzo en este sentido.
"El ideal es que la inversión en educación oscile entre seis y
siete por ciento de Producto Bruto Interno", dijo. En la
Argentina, esa cifra se acerca al 6,6 por ciento; en Chile esta
en un 4,5 por ciento y se verá incrementada con el presupuesto
recientemente aprobado. Valoró igualmente que en muchos países
como la Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México los gobiernos
impulsan becas, subsidios y transferencias condicionadas en
educación y el sector social en general hacia los sectores más
desfavorecidos. Estos son instrumentos importantes para mitigar
la desigualdad. Asimismo agregó que es clave no politizar el tema
educacional y construir estrategias educativas de largo plazo que
sean consensuadas por todos los actores sociales y el gobierno,
como ocurre en países asiáticos, recordando que los frutos de la
inversión en educación son siempre a años. Por último, subrayó
que un elemento clave es mejorar la calidad de la educación, no
sólo ampliar su cobertura. "Necesitamos una educación más
pertinente y relevante a nuestros desafíos y realidades",
sostuvo.